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  • LA CERTIFICACIÓN ENERGÉTICA con CALIFICACIÓN A

    Tema clave en la Certificación Energética de edificios: Menos consumo de energía y más prestaciones. Se llaman viviendas verdes. Pero ¿cómo son realmente de eficientes?

    Cuando buscamos casa, ya sea para comprar o alquilar, no solo debemos sopesar el precio y las prestaciones de cada vivienda, sino también decidir entre apostar por la conciencia medioambiental y el ahorro energético o ignorar los llamamientos verdes de la calificación energética. La elección no es fácil.

    Con la llegada del CERTIFICADO ENERGÉTICO el pasado 1 de Junio de 2013 todas las viviendas que se vendan o alquilan están en posesión de la ETIQUETA con su correspondiente calificación energética, es decir, cuánto consumen y cuánto contaminan.

    A raíz del CTE (Código Técnico de Edificación) las viviendas se han puesto las pilas en cuanto a EFICIENCIA ENERGÉTICA consiguiendo las calificaciones más altas: A, B y C. Ello implica que serán viviendas que consumen menos energía y por ello menos emisiones CO2 emitan.

    El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), dependiente del Ministerio de Industria, ha impulsado este último año la integración de los indicadores de eficiencia energética en el parque de viviendas de compra-venta y alquiler. Estas etiquetas van ganando terreno y dándose a conocer y poco a poco compradores o futuros inquilinos empiezan a demandar la calificación energética a la hora de buscar una vivienda.

    Pero... ¿qué significa comprar o alquilar una vivienda con calificación A?

    Las viviendas construidas a partir de 2007 con CTE fueron las primeras en asumir el etiquetado energético mediante la realización del certificado energético. Este sistema clasifica las viviendas, edificios y locales según su capacidad de cumplir los mismos objetivos con menor consumo de energía. La escala de más a menos eficiencia (de menos emisiones de CO2 a más) va de la A a la G, y en color, del verde al rojo. La bajada de un escalón supone un incremento del consumo de alrededor de un 12% de la letra que le precede. Una vivienda de clase A, por ejemplo, consume un 55% menos que los de clase D, puedes ahorrar cerca de 500€/año.

    La conclusión está directamente enfocada al ahorro energético y el ahorro económico. Nosotros preferimos en igualdad de prestaciones una vivienda de mejor calificación, es decir, menos consumo ¿Y tú?

    Lydia Moya

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