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  • La cubierta vegetal en la CERTIFICACIÓN ENERGÉTICA

    ¡Mi certificado energético me recomienda una cubierta vegetal! ¡Y en Madrid!

    Como anticipamos en el CertiDATO, una cubierta vegetal puede ahorrar hasta un 25% en refrigeración y son muchos más los beneficios que nos puede aportar. Así que no es descabellado, sí singular, añadirlo como medida de mejora en un certificado de eficiencia energética, si es posible su realización evidentemente.

    Su utilización no se justifica sólo desde el punto de vista ecológico o paisajístico sino también desde el punto de vista económico, clave en certificación energética, ya que prolonga la vida útil de las cubiertas y potencian el AHORRO ENERGÉTICO de las viviendas.

    Para ir familiarizándonos... ¿Qué podemos encontrar en una cubierta vegetal?

    Cubierta vegetal en certificación energética

    • Impermeabilizante: En una cubierta vegetal no sólo debe cumplir la función de impermeabilizar sino que debe impedir el deterioro provocado por las raíces.
    • Lámina drenante: Crea una cámara de aire por donde se evacua el agua de la cubierta.
    • Capa de retención. Contiene unos pequeños receptáculos que almacenan parte del agua de la cubierta.
    • Capa filtrante: Evita la lixiviación del sustrato, lo que hace que pierda propiedades de cara al crecimiento de la vegetación.
    • Capa absorbente: Se puede situar en el propio sustrato o por debajo de él y está constituida por materiales que retienen el agua y la liberan lentamente.
    • Sustrato: Para la elección del sustrato hay que tener en cuenta el tipo de vegetación que se va plantar en la cubierta.
    • Sobre Sustrato: Esta capa de protección dificulta el crecimiento de especies diferentes a las seleccionadas.

    ¿Qué ventajas tiene una cubierta vegetal frente a otra que no lo es?

    Las cubiertas vegetales prolongan la vida útil de las cubiertas ya que absorben y reflejan el calor, evitando las fuertes fluctuaciones de temperatura y la consecuente expansión y contracción de las azoteas. Los techos verdes raramente alcanzan temperaturas por encima de 30°C, mientras que los techos de asfalto negro pueden llegar a temperaturas de alrededor de 71°C. Actúan como aislamiento, autoenfriándose en verano mediante evapotranspiración y en invierno creando la vegetación una capa que limita el movimiento del aire en la cubierta, mejorando su comportamiento térmico frente al frío.

    Dentro de la variedad de cubiertas vegetales existentes, tendremos que ver cuál de ellas se adecua a las características de nuestra cubierta: clima en el que se ubica, agua que es capaz de almacenar, el mantenimiento que precisa y en relación a estos factores elegir la vegetación más apropiada.

     

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